jueves, 12 de febrero de 2015

Tienen magia las ventanas?






Veo tantas cosas tras la ventana, tal como al hijo de la vecina fumar marihuana.
Vi un día a la domestica por un delincuente ser atracada;
a mi hijo, un día pude ver, con quien a su novia engañaba.
He visto a mi vecino a su esposa golpear, y luego, con las mismas manos,
le veo sus lagrimas secar, cuando entonces, cual cocodrilo, le veo a él llorar.

Veo como sale el sol, luego de una terrible desvelada;
la lluvia he visto caer, como si mis penas lavara.
He visto una niña sonreír, porque su padre, la bicicleta, le ayuda a montar;
a mi familia veo llegar, para celebrar el cumpleaños de mi hermana.
De niña, a la ventana me asomaba, para ver a mis padres regresar de su jornada.

Un día pude escuchar como una joven por su novio era consolada,
luego que este le dijera que por el sería abandonada
Igual una vez escuche a mi hija hablar del niño que le gustaba,
y fue cuando recordé que a ese niño un día vi que una carta le pasaba.
Y a veces, veo un pajarito en la ventana posarse, y con su canto a mi deleitarme.

Una historia fabulosa un día alguien me contó:
Un asesino se pudo atrapar, por una ventana indiscreta.


jueves, 5 de febrero de 2015

Como acabo con su dolor?


Era una tarde hermosa, o al menos, a mí me parecía que lo era.  Recostada sobre una tumbona frente a un bello mar, disfruto de la brisa fresca que este, con sus olas, hasta a mi trae; veo gente que viene y va, algunos juegan haciendo castillos de arenas, otros se dan un chapuzón, unos cuanto tan solo hacen lo mismo que yo, ver a los demás hacer algo diferente, pero mi hija, quien esta acostada a mi lado, ella está algo extraña,  esta callada y ausente.  Trato de animarla, que se ponga su bikini y juntas, tomemos un baño, pero me dice que no, que no quiere bañarse y mucho menos ponerse el bikini.

--Pasa algo Emilia?—le pregunto con preocupación
--No, por qué me preguntas?—su voz suena triste
--Es que te veo tan rara—le respondo
--Mami…….cuando tu supiste que estabas embarazada de mi, te dio alegría?—
La mire fijamente, mientras me preguntaba el a donde quería ella llevar la conversación, pero decida a responder honestamente.
--Mira, cuando supe que tu venias en camino, antes de todo, fue una gran sorpresa para mí, no lo esperaba, pero después, al minuto, lloraba de felicidad y aunque no lo creas, supe al instante que serias una niña, algo que anhelaba tener, una hermosa niña, como eres tú—acercándome a ella le di un abrazo.
--Pero mami, no podías saberlo!—me dijo algo sorprendida, apartándose de mí.
--Sí, lo supe y estaba muy segura que tendría una niña, y no me equivoqué.  Además ore, di gracias por tan maravilloso regalo—
--Y no le pediste  nada a Dios?—
Esa pregunta me pone tensa, me deja ver el camino que llevará esta conversación, tengo miedo de seguir.
--Le pedí a Dios que fueras niña, que mi corazón no me engañara—pare de hablar, deseaba que ella continuara.
--Solo eso pediste?—me mira, sus labios tiemblan.
--Pedí mas, pedí que fueras saludable, bondadosa, honesta, leal, pedí que fueras una buena persona, y todo eso lo eres, y mas—ya mis ojos estaban húmedos, en mi pecho llevaba un nudo.
--Pediste que yo fuera una persona sana, entonces, por que no lo soy?—me mira, y puedo ver que ella, al igual que yo, está a punto de llorar.
Miro hacía el mar, respiro lentamente, de momento siento que estamos solo ella y yo, que solo nosotras dos estamos en esta hermosa playa; no escucho nada más que sus palabras, no veo más gente; un grito lucha por salir de mi garganta, las lagrimas inundan mis ojos, pero no debo derramarlas, ahora no, frente a ella no.  Abro la boca y aspiro, tragando bocanadas de aire mezclado con fina arena, pido fuerzas para poder hablar sin llorar, se que podré.  Giro de nuevo hacía ella, y me parte el corazón lo veo, esta derrotada, cubre su cara con las manos y sobre estas su hermoso pelo.  Entonces le respondo:
--Mi hija, sí que lo eres; escúchame mi amor….. la bondad, la honestidad, la lealtad son cosas de personas sanas, de buenas personas, limpias de corazón y de alma.  Pero hablas de salud física, lo sé, y sé que un día la tendrás, tengamos fe que un día la tendrás—mi voz se quiebra un poco al decir esto, y otra vez la tomo entre mis brazos, me doy cuenta que ella está llorando, yo solo puedo abrazarla, decirle lo mucho que la amo—Sabes?  Eres tan sana que Dios te eligió a ti para llevar una cruz tan pesada, él sabe que eres valiente, eres una elegida de Dios, eso eres tú, elegida de Dios—le obligo a mirarme a los ojos, secos sus lágrimas y le sonrío.  Ella posa su cara sobre mi hombro, siento sus manos apretar mi espalda, un hondo respiro seguido de un llanto seco y la pregunta de siempre….Mami, porque yo, porque yo que soy una niña buena?

Yo, de cara al mar, me doy cuenta que estoy perdida; ya no hay belleza en la tarde, ya no me acaricia la fresca brisa, ya no me susurran las olas, ya no hay brillo en el sol.  Se fue el color, solo puedo ver dolor, se fue el aroma, solo respiro dolor, dolor que quema y arrasa, dolor que no puedo curar. 

Es inevitable parar, dos gruesas lágrimas ruedan por mi cara, caen hasta su pelo, su hermoso y suave pelo, y  yo ya no tengo respuesta.










martes, 3 de febrero de 2015

Si me dijeras....



Si hoy me dijeras que te vas
Mis ojos secos quedaran, sin lágrimas que derramar
Palabras jamás mis labios dirían, para no suplicar
Y mis huesos, mis huesos se convertirían en polvo,
Por no poderte ya abrazar

Ya no necesitarían aire mis pulmones
Ni latidos mi corazón
Las noches no tendrían motivo
Los días ya no verían el sol

Si me dijeras que hoy te vas
Solo una cosa puede esperar
Morir, morir por tu ausencia

Morir, morir en soledad