martes, 28 de abril de 2015

Un cuento para Isabella

A la tía Inés le encantaba sentarse al suelo, rodeada de sus amados hijos y sobrinos, quienes cada vez le pedían un nuevo cuento.
-Tía, ya sabes alguna nueva historia para contarnos?-gritaban todos.
-Si mami, cuéntanos ese que escribiste para Isabella-dijo su hija.
-Se lo contaré, pero prometan que estarán callados mientras lo hago-respondió la tía Inés.
-Sí, lo prometemos-gritaron otra vez.

Paco era un niño que temía a la oscuridad, por eso dormía con la lámpara encendida.  Una noche despertó, un extraño ruido rompió su sueño, saliendo de la cama, lleno de miedo, se asomo a la ventana y pudo ver una extraña escalera, toda iluminada, que subía hasta donde sus ojos no podían ver.  Se sintió maravillado ya que su hermano mayor siempre le decía que construiría una escalera gigante para ir a buscar un rayo de luna y regalárselo, así siempre llevaría una luz que le iluminaría.

La curiosidad lo empajaba a explorar, deseaba saber hasta dónde podía llevarle esa escalera, con mucho cuidado abrió la ventana y salió hasta el jardín, era una noche sin luna, el cielo se veía oscuro, solo iluminado por unas cuantas estrellas.  Paco se acerco a la escalera y fue subiendo cada peldaño.  Eran muchos y ya se sentía cansado, cuando escucho que alguien le llamaba.
-Hola Paco- era una voz dulce y suave.
El niño se asustó y al girar para ver quien le llamaba, sus pies falsearon llevándolo a caer, pero  alguien le atrapó, evitando la caída.  Paco tuvo miedo con lo que vio, era una nube gigante y negra, lanzo un grito.
-No temas, aunque me veas negra, soy la luna- y esta, quitando un manto negro que le cubría, dejo escapar todo su esplendor, iluminando la noche con su hermosa luz.
Paco no cabía de gozo, Saltando y cantando, intentaba atrapar los rayos entre sus dedos.  Pero hubo uno que llamó su atención más que todos, era pequeñito mas tenía los más bellos destellos.  La luna, que la miraba, vio como su cara cambiaba cada vez que este rayo Paco tocaba.
-Puedes tomar ese rayo, llévalo contigo, cuídalo mucho- dijo la luna, envolviéndolo en una suave luz que le hacía flotar- Ya no necesitaras la escalera, mi luz te llevara hasta tu casa-
Paco la miro por un instante, luego le dijo:
-No, gracias Luna, no necesito un rayo de luz-dijo sonriendo.
La Luna se quedo sorprendida y le pregunto:
-No te gusta? Se que le temes a la oscuridad, puede tomar el  que quiera, el mas grande, llevarte varios si lo deseas.
-Es que ya no le temo a la oscuridad, se que tú me cuidas-
La luna se sintió orgullosa de ese niño tan valiente y cuando se despido de él, ocultó el rayo entre su pelo.

Cuando Paco regreso a su habitación, miro su reloj despertador y se dio cuenta que apenas pasaron unos minutos desde que salió.  El niño apagó la lámpara y se acostó sonriendo, quedando dormido de un tirón, pero entonces una suave luz salió de él, era el rayo que tanto le gustó, iluminaba un cielo lleno de lunas, planetas y estrellas.
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-Y que les pareció esta historia?-pregunto la tía Inés-Levanten las manos y entonces pregunten-
Y fue Isabella, la más pequeña de todos quien primero habló.
-Tía, yo creo que Paco aprendió, que siempre, detrás de una gran oscuridad una hermosa luz nos espera y que por eso es la noche oscura, para que podamos ver los alegres rayos del sol.
Todos aplaudieron, diciendo:  ¡Eso mismo iba a decir yo!
Y así, la tía Inés sonrió.


Relata escrito para  CREA UNA HISTORIA BASADA EN UNA IMAGEN
Juego Literario de ALMAS DE BIBLIOTECAS Y CINES
#creaunahistoria  




lunes, 27 de abril de 2015

Mentira o verdad?


 
Otro día....será igual? 

En algo cambiará?......

Me acerco a la ventana, 
el sol recién despierta, 
vivo y tranquilo,
sus rayos acarician mi cara,
suaves y tibios, secan mis lagrimas,
me piden que sonría 
y justo suena una canción,
"Hoy puede ser un gran día"......lo será?

Algo cambia en mí, 

mas la rabia no me abandona,
domina mis emociones,
maldita rabia que me desgarra
quebrando mi pecho,
me destroza el alma.

Palabras llegan a mi mente, 
palabras suaves, frases hirientes, 
risas alegres y algunas confidencias, 
confidencias que aun siga creyendo
pero hoy son mentiras complacientes,
esa canción "Loca loca loca",
y me pregunto........qué? 

Acaso dejaré de ser? no sé......

la luz del sol no es suficiente,
no ilumina la oscuridad de mi mente,
mi corazón se reciente
por mas que me esfuerce,
por fuerte que sean mis gritos,
mis demonios continúan ahí,
burlándose de mí,
con sus caras sonrientes,
recordándome, lo tonta que fui.

lunes, 20 de abril de 2015

La baranda

Camino descalza sobre la baranda de la vida; 

a pasos cortos, que me llevan y me traen,

 dando y quitando. 

 Pasos en los que aprendo y enseño,

 a veces es caminar y otras es como un ligero vuelo; 

pasos en los que encuentro la muerte, 

esa que a veces prohibida, 

pero la busco, sin miedo, 

porque con la muerte, vuelvo a la vida.


miércoles, 1 de abril de 2015

La sorpresa

Iniciaba la primavera del año 1995, estábamos reunidos en la plaza comercial de moda en la ciudad, en ella estaba el cine mas moderno, los mejores helados, pizzerias, tiendas de franquicias internacionales, algo muy nuevo para nosotros, en fin, lo mejor de mejor en el momento.  Eramos siete amigos, todos del mismo barrio,fuimos a la misma escuela.  Cuatro eramos las mujeres y tres los hombres; tres parejas de novios, solo yo estaba sola, sin novio, mas mi corazón tenia dueño.  Nuestra amistad estaba por encima de todo, eramos cómplices de tantas travesuras, guardianes de tantos "secretos", defensores uno del otro.  Sentados en una mesa de la heladería, disfrutábamos, metiendo la cuchara en copa de cada uno, así probamos todos los sabores, una locura.  La gente caminaba a nuestro lado, entre risas murmurábamos en voz baja, el peinado de un joven, lo ajustado jean de una mujer que estaba peleando con su pareja, el maquillaje de una niña, muy exagerado para su edad, así, hablando puras banalidades pasaba el tiempo, mientras se acercaba la hora de entrar a la sala de cine.  Era noche de estreno y veríamos Leyenda de pasión, cuyos protagonista eran Antony Hopkins,  Brat Pit, galán de moda por quien todas las mujeres suspirábamos, y Julia Ormond.  Por fin, ya era tiempo, debíamos apurarnos para tener buenos asientos.

Lo logramos, estábamos sentados en la octava fila, que a nuestro entender era de esta que mejor se veía la pantalla.  Pasaba la película, un drama lleno de sentimientos; rabia, dolor, envidia, ambición; honestidad, bondad, amor; valentía, fuerza, entrega.  Yo ya había leído la novela, sabía del dolor de Tristan, de las penas de Susannah, la inocencia de Isabel, de esa lucha que libraba cada uno de sus personajes, pero aun así, no podía evitar sentir dolor, como si fuera yo parte de ellos.  Me derrumbé al ver la escena en que Isabel era asesinada por los hombres de Alfred, esa que leí tantas veces, que me llenaba de odio, de deseos de matar con mis propias manos a sus asesinos. Estaba perdida en mi llanto y un quejido escapo de mi garganta.  Sentí unos tibios dedos en mi barbilla que suavemente giraron mi cabeza, haciendo que nuestras caras quedaran frente a frente, apenas unos centímetros nos separaban, mis ojos mirando sus ojos y los suyos los míos, escuché, como en un murmullo, que me decía: Ya no llores, quiero consolarte pero tu llanto me provoca, no lo puedo evitar y con un beso te diré todo lo que he callado, tomó mis labios entre los suyos sin importarle que los demás vieran lo que hacia; era él, el novio de mi amigo y el mejor de mis amigos, mi vecino desde la infancia, el amor de mi vida, por quien tanto había llorado, mi secreto nunca rebelado.




Relato inspirado en la frase "Con un beso te diré todo lo he callado", de Pablo Neruda para el Juego FRASELETREANDO de ALMAS DE BIBLIOTECA Y CINE