miércoles, 1 de abril de 2015

La sorpresa

Iniciaba la primavera del año 1995, estábamos reunidos en la plaza comercial de moda en la ciudad, en ella estaba el cine mas moderno, los mejores helados, pizzerias, tiendas de franquicias internacionales, algo muy nuevo para nosotros, en fin, lo mejor de mejor en el momento.  Eramos siete amigos, todos del mismo barrio,fuimos a la misma escuela.  Cuatro eramos las mujeres y tres los hombres; tres parejas de novios, solo yo estaba sola, sin novio, mas mi corazón tenia dueño.  Nuestra amistad estaba por encima de todo, eramos cómplices de tantas travesuras, guardianes de tantos "secretos", defensores uno del otro.  Sentados en una mesa de la heladería, disfrutábamos, metiendo la cuchara en copa de cada uno, así probamos todos los sabores, una locura.  La gente caminaba a nuestro lado, entre risas murmurábamos en voz baja, el peinado de un joven, lo ajustado jean de una mujer que estaba peleando con su pareja, el maquillaje de una niña, muy exagerado para su edad, así, hablando puras banalidades pasaba el tiempo, mientras se acercaba la hora de entrar a la sala de cine.  Era noche de estreno y veríamos Leyenda de pasión, cuyos protagonista eran Antony Hopkins,  Brat Pit, galán de moda por quien todas las mujeres suspirábamos, y Julia Ormond.  Por fin, ya era tiempo, debíamos apurarnos para tener buenos asientos.

Lo logramos, estábamos sentados en la octava fila, que a nuestro entender era de esta que mejor se veía la pantalla.  Pasaba la película, un drama lleno de sentimientos; rabia, dolor, envidia, ambición; honestidad, bondad, amor; valentía, fuerza, entrega.  Yo ya había leído la novela, sabía del dolor de Tristan, de las penas de Susannah, la inocencia de Isabel, de esa lucha que libraba cada uno de sus personajes, pero aun así, no podía evitar sentir dolor, como si fuera yo parte de ellos.  Me derrumbé al ver la escena en que Isabel era asesinada por los hombres de Alfred, esa que leí tantas veces, que me llenaba de odio, de deseos de matar con mis propias manos a sus asesinos. Estaba perdida en mi llanto y un quejido escapo de mi garganta.  Sentí unos tibios dedos en mi barbilla que suavemente giraron mi cabeza, haciendo que nuestras caras quedaran frente a frente, apenas unos centímetros nos separaban, mis ojos mirando sus ojos y los suyos los míos, escuché, como en un murmullo, que me decía: Ya no llores, quiero consolarte pero tu llanto me provoca, no lo puedo evitar y con un beso te diré todo lo que he callado, tomó mis labios entre los suyos sin importarle que los demás vieran lo que hacia; era él, el novio de mi amigo y el mejor de mis amigos, mi vecino desde la infancia, el amor de mi vida, por quien tanto había llorado, mi secreto nunca rebelado.




Relato inspirado en la frase "Con un beso te diré todo lo he callado", de Pablo Neruda para el Juego FRASELETREANDO de ALMAS DE BIBLIOTECA Y CINE



3 comentarios:

  1. Hola Sophie, primero decirte que la película también me generó diversos sentimientos, me gustó como encajaste la frase; el amigo al que se ama en secreto, algo que suele suceder.

    Abrazos!

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  2. Me encanto.
    Un relato muy bien escrito, muy dulce y muy tierno.
    Un abrazo.

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  3. Gracias, me alegra que le guste, un abrazo y feliz semana.

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