A la tía Inés le encantaba sentarse al suelo, rodeada de sus
amados hijos y sobrinos, quienes cada vez le pedían un nuevo cuento.
-Tía, ya sabes alguna nueva historia para contarnos?-gritaban
todos.
-Si mami, cuéntanos ese que escribiste para Isabella-dijo
su hija.
-Se lo contaré, pero prometan que estarán callados
mientras lo hago-respondió la tía Inés.
-Sí, lo prometemos-gritaron otra vez.
Paco era un niño que temía a la oscuridad, por eso dormía
con la lámpara encendida. Una noche despertó, un extraño ruido rompió su
sueño, saliendo de la cama, lleno de miedo, se asomo a la ventana y pudo ver una extraña escalera,
toda iluminada, que subía hasta donde sus ojos no podían ver. Se sintió maravillado ya que su hermano mayor
siempre le decía que construiría una escalera gigante para ir a buscar un rayo
de luna y regalárselo, así siempre llevaría una luz que le iluminaría.
La curiosidad lo empajaba a explorar, deseaba saber hasta
dónde podía llevarle esa escalera, con mucho cuidado abrió la ventana y salió
hasta el jardín, era una noche sin luna, el cielo se veía oscuro, solo
iluminado por unas cuantas estrellas. Paco
se acerco a la escalera y fue subiendo cada peldaño. Eran muchos y ya se sentía cansado, cuando
escucho que alguien le llamaba.
-Hola Paco- era una voz dulce y suave.
El niño se asustó y al girar para ver quien le llamaba,
sus pies falsearon llevándolo a caer, pero
alguien le atrapó, evitando la caída.
Paco tuvo miedo con lo que vio, era una nube gigante y negra, lanzo un
grito.
-No temas, aunque me veas negra, soy la luna- y esta, quitando
un manto negro que le cubría, dejo escapar todo su esplendor, iluminando la
noche con su hermosa luz.
Paco no cabía de gozo, Saltando y cantando, intentaba atrapar
los rayos entre sus dedos. Pero hubo uno
que llamó su atención más que todos, era pequeñito mas tenía los más bellos
destellos. La luna, que la miraba, vio
como su cara cambiaba cada vez que este rayo Paco tocaba.
-Puedes tomar ese rayo, llévalo contigo, cuídalo mucho-
dijo la luna, envolviéndolo en una suave luz que le hacía flotar- Ya no necesitaras
la escalera, mi luz te llevara hasta tu casa-
Paco la miro por un instante, luego le dijo:
-No, gracias Luna, no necesito un rayo de luz-dijo sonriendo.
La Luna se quedo sorprendida y le pregunto:
-No te gusta? Se que le temes a la oscuridad, puede tomar el que quiera, el mas grande, llevarte varios si lo deseas.
-Es que ya no le temo a la oscuridad, se que tú me
cuidas-
La luna se sintió orgullosa de ese niño tan valiente y cuando se despido de él, ocultó el rayo entre su pelo.
Cuando Paco regreso a su habitación, miro su reloj despertador
y se dio cuenta que apenas pasaron unos minutos desde que salió. El niño apagó la lámpara y se acostó sonriendo,
quedando dormido de un tirón, pero entonces una suave luz salió de él, era el
rayo que tanto le gustó, iluminaba un cielo lleno de lunas, planetas y
estrellas.
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-Y que les pareció esta historia?-pregunto la tía Inés-Levanten
las manos y entonces pregunten-
Y fue Isabella, la más pequeña de todos quien primero
habló.
-Tía, yo creo que Paco aprendió, que siempre, detrás de
una gran oscuridad una hermosa luz nos espera y que por eso es la noche oscura,
para que podamos ver los alegres rayos del sol.
Todos aplaudieron, diciendo: ¡Eso mismo iba a decir yo!
Y así, la tía Inés sonrió.
Relata escrito para CREA UNA HISTORIA BASADA EN UNA IMAGEN
Juego Literario de ALMAS DE BIBLIOTECAS Y CINES
#creaunahistoria
Una bonita historia Sophie, los cuentos de la abuela que hacen reflexionar a los niños.
ResponderEliminarAbrazo!
Tienes mucha razón, sonrío al recordar las historias que nos contaba mi abuela, las cuales siempre tenían un mensaje para llevarnos a ser buenas personas, eso sí, nos llenaban de terror, jajajaja!!!
EliminarQué bonito relato!
ResponderEliminarUn relato mágico Sophie, una estupenda escena la de los niños con la tía Inés y un cuento encantador con un lindo y profundo mensaje, me ha gustado mucho.
ResponderEliminarSaludos, compañera! ;)
Muy bonito Sophie, muy creativo. Me gustó, un saludo!!
ResponderEliminarUn tierno y entrañable cuento, Sophie. Me ha gustado mucho :)
ResponderEliminarSaludos!